La telefonía móvil ha sufrido una gran revolución.

¿Os acordáis de los primeros teléfonos móviles?. Eran aparatos grandes que sólo servían para llamar. A nosotros nos viene a la cabeza una escena de la película “Wall Street” de Oliver Stone, en la que Michael Douglas habla con un teléfono móvil por la playa, era 1987. Si quieres ver la escena, pincha aquí.

Luego pasaron a ser algo más pequeños y con la posibilidad de enviar mensajes de texto, y así de pequeños cambios en pequeños cambios hemos terminado en los actuales teléfonos, conocidos como Smartphone.

Tanto los que tienen como Sistema Operativo Android como los iPhone (Sistema Opertivo iOS) o los que utilizan Windows 10. Son pequeños ordenadores que llevamos encima de la manera más cotidiana. ¿Su peculiaridad?. La posibilidad de conectarnos a Internet, y por tanto revisar nuestro correo electrónico, realizar operaciones bancarias, pedir citas médicas… Nos da un sinfín de posibilidades.

Pero además de la conexión a Internet, estos dispositivos móviles nos facilitan el almacenamiento. Cada vez guardamos más cosas personales en ellos, fotografías, vídeos, documentos…

Debemos concienciarnos de que debemos llevar a cabo una serie de buenas prácticas para proteger la información de nuestro dispositivo.

Buenas prácticas con el móvil

  • Bloqueo de pantalla con código numérico o patrón.
  • Desactivar el Wi-fi cuando no lo vayamos a utilizar. De esta manera evitaremos que se conecte a señales de Wi-fi no seguras.
  • Utilizar conexión VPN. Son las redes privadas virtuales y están preparadas para codificar el tráfico de datos, tanto de salida como de entrada.
  • Instalar un antivirus. Te recomendamos AVG, está disponible para Android y para iOS y es gratuito.
  • Configurar las opciones privacidad.
  • Instalar una aplicación que ayude a eliminar archivos basura. Puedes utilizar Clean Master, lo encuentras para Android y para iOs. Se trata de un optimizador gratuito que limpia archivos basura y borra la caché.
  • Mantener actualizado el Sistema Operativo.
  • Descargar las aplicaciones que vayas a instalar en tu móvil desde las tiendas oficiales (Google Play, App Store o Amazon Apps).
  • No almacenar información sensible.
  • Leer los permisos de acceso que solicitan las aplicaciones.
  • Tener cuidado con el uso de la geolocalización.
  • Realizar copias de seguridad regularmente. De esta manera si el dispositivo se te estropea, pierde o es robado podrás recuperar los datos que tenías.

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